El enfrentamiento entre Maribel Guardia e Imelda Tuñón, viuda de Julián Figueroa, ha captado la atención pública debido a la disputa legal por la custodia de José Julián, hijo del fallecido cantante.
El origen del conflicto
El caso inició cuando Maribel Guardia presentó una denuncia contra su nuera, acusándola de maltrato infantil y alegando que no estaba en condiciones para cuidar del menor. Según Guardia, esta acción buscaba garantizar la integridad y bienestar de su nieto de siete años.
El conflicto escaló cuando Maribel acudió a la escuela del niño para llevárselo, lo que llevó a que José Julián pasara la noche en las instalaciones de la Fiscalía de la Ciudad de México, mientras las autoridades decidían su situación. Finalmente, se determinó que el menor permanecería temporalmente con su abuela por un periodo de 10 días mientras se realiza una investigación más profunda.
Posiciones encontradas
Maribel Guardia, en un comunicado, afirmó que no busca reemplazar a su hijo fallecido con su nieto, pero considera que es su responsabilidad protegerlo. Reiteró que su deseo es que Imelda recupere su estabilidad para que el niño pueda regresar con ella en un ambiente adecuado.
Por su parte, Imelda Tuñón ha rechazado las acusaciones, asegurando que tomará acciones legales contra Maribel Guardia y su esposo, Marco Chacón. En declaraciones a los medios, mencionó que buscará una orden de restricción y expresó su intención de continuar luchando por la custodia de su hijo.
El impacto en José Julián
Mientras las autoridades investigan, José Julián permanecerá bajo el cuidado de Maribel Guardia, quien asegura que el niño estará rodeado de amor y cuidados. Sin embargo, el caso sigue generando controversia, ya que ambas partes han expuesto públicamente sus diferencias, lo que ha provocado un intenso debate sobre el bienestar del menor.
El desenlace legal
La resolución del caso dependerá de los análisis realizados por las autoridades, quienes evaluarán las condiciones de ambas partes para determinar lo mejor para el niño. Maribel Guardia ha enfatizado que respetará las decisiones legales, mientras que Imelda Tuñón continúa defendiendo su papel como madre.
Este caso no solo pone de manifiesto las tensiones familiares, sino también la importancia de priorizar el bienestar de los menores en medio de disputas legales.