Una atmósfera de cine de terror
El video, dirigido por Bardia Zeinali, inicia con Sabrina junto a un auto en llamas y una casa abandonada, en una clara referencia a las películas de terror clásico. Desde el primer momento, la artista mezcla sensualidad y dramatismo, situando al espectador en un universo oscuro, glamuroso y exagerado.

Colman Domingo en drag y homenaje a Rocky Horror
Uno de los grandes protagonistas del clip es el actor Colman Domingo, quien aparece en drag en un papel que recuerda a Dr. Frank-N-Furter de The Rocky Horror Picture Show. La presencia del ganador del Emmy aporta un aire teatral y cómplice a la narrativa, reforzando los guiños al famoso musical de culto.

Coreografía sensual y humor negro
Durante el video, Carpenter protagoniza escenas de alto voltaje: pole dance en medio de un campo de maíz, coreografías brillantes y momentos que evocan al legendario Time Warp. El final añade un toque de humor negro: Sabrina mata "accidentalmente" a su pareja y suelta con ironía: “Es una cosa, alguien tiene que morir en cada video”.

Una letra con mirada feminista
Lejos de centrarse en gestos románticos cliché, la canción celebra la atracción que surge de detalles cotidianos y respetuosos, como compartir tareas domésticas. Este enfoque convierte “Tears” en un himno de empoderamiento femenino, donde la sensualidad se vive desde la autenticidad y el respeto mutuo.
Reacciones y polémica
El videoclip ha acumulado millones de reproducciones en pocas horas y ha generado reacciones divididas: mientras unos celebran la audacia de Sabrina, otros critican el nivel de sexualización. Carpenter, sin embargo, ha respondido con naturalidad, asegurando que su música “no es para los que se escandalizan”.
Con “Tears”, Sabrina Carpenter confirma que no teme arriesgarse. Entre terror pop, referencias cinematográficas y un discurso feminista en clave sensual, la artista se consolida como una de las voces más originales y provocadoras del pop actual.
