Su look: sensualidad urbana, contraste y estilo propio
El estilismo que eligió Barbie para su debut combinó varios elementos que captaron la atención:
-
Lencería roja tipo balconette, con boyshorts a juego.
-
Una chaqueta oversized de mezclilla por encima, que suaviza un poco la línea entre lo íntimo y lo urbano.
-
Detalles deportivos/comodidad mezclados con glamour: calcetas blancas con rayas rojas, un lanyard rojo colgando del cuello.
-
Zapatos stiletto azules con cintas, un contraste fuerte con los tonos rojos y la mezclilla.
-
Cabello peinado con volumen, raya al costado, estilo blow-out, y maquillaje glam pero sin excesos, que resaltó sus rasgos naturales.
Ese conjunto reflejó algo que parece cada vez más importante en los desfiles contemporáneos: la mezcla de sensualidad con autenticidad; de lujo con elementos que se sienten accesibles. Ferreira no solo se vistió para la pasarela, sino que proyectó personalidad con cada parte de su outfit.

La nueva era de Victoria’s Secret
El desfile 2025 no ocurre en el vacío. Después de la pausa de seis años y del regreso de la marca en 2024, esta edición busca reafirmar que Victoria’s Secret está dispuesta a reinventarse.
Algunos de los focos de esa renovación:
-
Mayor diversidad en los cuerpos, orígenes étnicos, edades. Modelos nuevas, modelos que ya formaban parte del circuito, mezclados.
-
Transmisión del show en múltiples plataformas digitales: Instagram, TikTok, YouTube, Amazon Prime Video. Un movimiento hacia donde está el público, no sólo a quienes tradicionalmente asistían al espectáculo en vivo.
-
Un elenco que combina rostros clásicos de la marca con nuevos talentos, y también figuras con otras trayectorias (actrices, artistas, atletas) como Angel Reese.
Reacciones, redes y controversias
Como era de esperarse, la aparición de Ferreira generó reacciones variadas.
-
Muchos halagos por su confianza, estilo, cómo combinó los elementos del look, y por su actitud tras bastidores. Su debut fue celebrado por quienes ven en ella una figura que representa algo distinto al canon tradicional.
-
Pero también hubo críticas, especialmente en redes sociales, en relación con su cambio físico. Algunas personas señalan que ya no se la reconoce como antes, se preguntan si ha perdido mucha más peso, o especulan sobre tratamientos o medicamentos (como Ozempic).
-
También se ha cuestionado si este tipo de transformaciones calan con los discursos de inclusión: ¿hasta qué punto es inclusión si los cuerpos que la industria acepta siguen cumpliendo ciertos estándares “ligeramente modificados”? ¿Se está celebrando diversidad, o simplemente un “nuevo” estándar?
Significado para su carrera y para la moda
Para Barbie Ferreira, este paso representa algo más que desfilar:
-
Es una expansión de su imagen pública: de actriz a modelo de pasarela, participando en eventos icónicos de moda.
-
Le permite ejercer una influencia visible en discursos de aceptación corporal, identidad, autenticidad. Caminar este tipo de pasarela le otorga visibilidad ante audiencias que quizá no la conocían por su trabajo actoral.
-
También marca una línea de ruptura con estigmas pasados de la moda y los medios, gracias al creciente énfasis en representar cuerpos que se salen del molde clásico. Aunque esa representación aún tiene tensiones, su presencia contribuye al cambio.
Para la industria, su participación es evidencia de que las marcas grandes sienten la presión de adaptarse, de mostrar algo más que belleza idealizada: quieren historias, personalidad, diversidad. Ferreira aporta en esos frentes: no es solo un rostro bonito en la pasarela; lo suyo tiene historia, sabor cultural, bagaje emocional.
El debut de Barbie Ferreira en el Victoria’s Secret Fashion Show 2025 no fue solo un show de lencería y brillo, sino un evento que articula varios hilos actuales: la transformación de estándares de belleza, el empoderamiento femenino, el espectáculo convertido en plataforma cultural.
Aunque su look, actitud y visibilidad provocan debates —algunos confortables, otros incómodos—, lo cierto es que está contribuyendo a redefinir lo que significa ser una “modelo top” hoy. Se espera que este tipo de momentos sigan acumulándose; momentos donde lo auténtico tenga tanto peso como lo estético.
